sunnudagur, nóvember 01, 2009


Lo más fácil es escribirte una carta fosforescente

que le grite a tus ojos hasta dejarlos ciegos,

encandilarlos para que no vean ni cielo ni tierras,

para que no huelan ni piel ni lunares.

Para que se aquiete tu cuerpo dulce y

yo pueda dejarte atado a un árbol

para que te devoren las hormigas.

2 han inhalado:

Verònica sagði...

Caro: ooohhh! el final supera todo! inesperado! me lo imagine atado al àrbol y practicamente ciego pero para vos! y bueno.. tendràn banquete las hormigas. Me encantò eso de la carta fosforescente!!!,

besotes,

Vero.

Esther sagði...

BUEN BLOG!!!

TE DEJAMOS EL NUESTRO PARA Q PASES Y NOS COMENTES!!

GRACIAS! ;)

http://estherysonya.blogspot.com/