miðvikudagur, janúar 28, 2015

Altiro me ayudó a entrar, 
de la espalda me sacó las balas 
y me obligó a dormir y soñé con la muerte de la gente mala, 
en cuanto desperté la vi, 
en un vestido azul de no creer. 

Preparamos algo de comer, 
compartimos el pan, 
en la tarde fuimos a nadar, 
afinamos un plan letal, 
no hay vuelta atrás. 

Compré unas duracell, 
da igual, aunque caras son las que más duran, 
busqué por todo el dial 
y al fin di con la programación segura, 
la oscuridad nos vió bailar, 
una ventana abierta ha helado tu sudor. 

Te abrigaste con mi polerón, 
fuimos a caminar, 
bajo un sauce hicimos el amor, 
repasamos el plan letal, 
no hay vuelta atrás. 

Esperando en el terminal 
ha empezado a aclarar, 
viene entrando el bus que activa el plan, 
te embarcaste y adiós ... 
final de la canción.

Los chaquetas amarillas.

2 ummæli:

CORAZÓN DE MAGDALENA sagði...

Hola,

hace unos días llegué a tu blog de una forma muy rara, la cosa es que llegué y me acordé que alguna vez hablamos harto y no sé por qué dejamos de hablar.

No sé si tu te acuerdas de mi, pero la cosa es que me alegra saber que sigues viva y escribiendo.

Si te acuerdas de mi, haz señales de humo o algo, me encantaría saber qué es de tu vida :)

(por si acaso ahora los únicos blogs asociados a mi nombre son unas tonteras que empecé y nunca terminé, nada que ver con la poesía).

Cariños!

Jaime Cortés sagði...

que bien